Trucos Para Dejar La Ropa Blanca Como Nieve

Hay muchos trucos para dejar la ropa blanca como nieve, como buena ama de casa seguro querrás saberloS para aplicarlo con tu ropa.

Trucos para dejar la ropa blanca como nieve

Separa tus colores (Trucos para dejar la ropa blanca como nieve)

“El mayor error que comete la gente es que realmente no separan sus cargas”, dice Linda Cobb, autora de nueve libros, entre ellos Talking Dirty Laundry con la Reina de la Limpieza.  “Incluso los colores claros pueden transferirse a los blancos, así que haga una pila de ropa que sea solo blanca, sin excepciones, luego lave la ropa ligera con su propia carga”.

Trucos para dejar la ropa blanca como nieve

No uses demasiado detergente (Trucos para dejar la ropa blanca como nieve)

Todos pensamos que cuanto más detergente usemos, más limpia será la ropa. Pero ese no es el caso en absoluto. “Demasiado detergente y suavizante de telas cubren las telas”, dice Cobb. “Cuando hay muchos residuos en la ropa, actúa como un imán y se adhiere a la suciedad”.

Lo has leído bien: demasiado detergente puede ensuciar la ropa. Y no importa cuánto detergente use, asegúrese de que la carga siempre se enjuague bien.

Considere abrillantadores ópticos (Trucos para dejar la ropa blanca como nieve)

También llamados agentes “azulados”, estos productos agregan un rastro de azul a blanco amarillento o lúgubre. Dado que el amarillo y el azul son colores complementarios, los productos ayudan a crear la apariencia de un blanco más blanco.

“Puede usar Liquid Bluing de la Sra. Stewart, que funciona de maravilla “, dice Cobb, “pero siga las instrucciones. No se puede verter sobre la ropa directamente o ponerla en el dispensador de detergente de la máquina, o las manchará”. Cobb mantiene un frasco de comida limpio en su área de lavado para mezclar el azul con agua, luego agrega la mezcla a su ropa.

Trucos para dejar la ropa blanca como nieve

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Seque la ropa a fuego lento

El calor puede chamuscar o quemar las telas, dice Cobb, haciendo que se vean amarillas. Ella sugiere siempre seguir las instrucciones de secado en la etiqueta. De Verdad. También considere usar un ajuste de calor más bajo y saque la ropa de la secadora mientras todavía estén un poco húmedas.

Solo use lejía en algodón

“El blanqueador con cloro puede ser muy dañino para algunas telas”, dice Cobb. Aunque creas que se blanqueará, puede volverse blancos o grises. “El blanqueador está bien para calcetines de algodón, ropa interior y toallas, pero no es ideal para mezclas de polietileno”.

Prueba el jugo de limón

El jugo de limón es un agente blanqueador natural y funciona muy bien en la ropa blanca. Cobb sugiere usar el agua más caliente que sea segura para la tela y mezclar media taza de jugo de limón. “Luego empape la ropa durante una hora o durante la noche y lávese como de costumbre al día siguiente”.

Tips sencillos

Para manchas amarillas

Muchas veces bajo las axilas o en la zona del cuello aparecen las temidas marcas amarillentas ocasionadas por desodorantes, sudor o la propia grasa de la piel. Estas odiosas manchas no se limpian fácilmente y pueden estropear tu camisa preferida. Para eliminarlas, necesitas echar encima de la marca una cucharada de bicarbonato de sodio y frotarlo con medio limón. Cuando se haya empapado del zumo de la fruta, solo necesitas dejar reposar la mezcla unos 15 minutos y lavarla con normalidad para recuperar la blancura perdida.

Para logra un auténtico blanco nuclear

Si tus camisas, sábanas o prendas han perdido el brillo que las caracterizaba y quieres que recuperen esa blancura impoluta e intensificar su color original, solo debes introducir la prenda a un recipiente lleno de un litro de agua, un cuarto de taza de agua oxigenada y cuatro gotas de amoniaco. Deja reposar tu ropa dentro de la mezcla 10 minutos y luego enjuágala muy bien.

Blanqueamiento y suavidad

Para tus sábanas de cama, que son mucho más susceptibles a perder el blanco impoluto por los lavados y, por consiguiente, la suavidad, te recomendamos que las introduzcas en un balde lleno de leche agria y dejarlas reposar al menos dos horas. Finalmente, solo necesitas lavarlas en la lavadora y veras lo blancas y suaves que quedan.

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